
Me estoy mirando en el espejo en ropa interior, mi novio, Alan, esta sentado en la cama, mirando el móvil. Se gira para mirarte, pero yo no me doy cuenta, y me sigo mirando en el espejo, me giro para la derecha, saco un poco de culo, vuelvo a girar a la izquierda, y pongo una mano en la cadera, me veo gorda, bueno, con un poco de barriga, no soy como "amigas" mías, que están super flacas. Me gustaría tener uno de sus cuerpos.
-¿Que te miras tanto? - preguntó de golpe Alan, con media sonrisa. - Si te queda bien el conjunto, ___(tn). - me dijo sonriendo. Yo sonreí y lo miré a través del espejo.
-No miraba eso. - le dije volviéndome a mirar.
-¿Entonces? - preguntó él dejando el móvil.
-Mira mi barriga, pff, que gorda. - dije mirando mi barriga en el espejo mientras me la acariciaba.
-¿Barriga? - dijo incorporándose en la cama. - ____(tn), no tienes barriga, no estas gorda, por dios... - me dijo mirándome por el espejo.
-Si, no tengo un cuerpo como el de Mónica, ni como el de Susana, ni como el de Lorena. Es tu mejor amiga, ¿verdad? El de Lorena es muy bonito, esta muy flaca, esta bien. - dije yo.
-Haber, es que cada uno tiene su cuerpo, y sí, alomejor tienes un poquito de barriga, - ahí me giré y lo miré. - pero estas bien, y el cuerpo de Lorena también esta bien, son cuerpos diferentes. - dijo concluyendo la frase.
-Lo sabia... Estoy gorda. - dije tocándome la frente. - ¿Te gusta el cuerpo de Lorena?
-Hombre, no esta mal, no te voy a mentir. - dijo Alan.
Me lo quedé mirando. Un poco en shock. ¿Me acababa de decir que le gusta mas su cuerpo? No lo puedo creer. ¿Me quiere tanto como yo a él, o solo esta actuando?
-¿Mas que el mio? - le pregunté mirándole.
Quedó callado, y me miró.
- ____(tn), ¿porque me preguntas esto? - me preguntó levantándose de la cama, y acercándose a mi. Cuando llegó a mi, puso sus manos sobre mis caderas.
-Por que alomejor te gusta mas ella que yo. Y quieres intentar algo con ella, no quiero que pierdas el tiempo... - dije alejándome un poco de Alan y con lagrimas en los ojos, que en cualquier momento caerían. Caminé hasta la cama y me senté. Alan se quedó en la misma posición, sin girarse, me daba la espalda.
-¿Estas de broma, ___(tn)? Por que no me gusta esta broma... - dijo girándose.
-No, no es ninguna broma. - dije mirando al suelo.
-¿Cres que estaría contigo, si me gustara Lorena?
-No lo se... - seguía mirando al suelo. - Dímelo tú... - le miré tristemente.
Alan me miró y se acercó a mi, se arrodilló delante de mi, mientras yo estaba sentada en la cama.
-_____(tn), tengo claros mis sentimientos, ¿sabes? - dijo tranquilamente mientras yo miraba el suelo. - Y son que yo te quiero a ti, y a nadie mas. - yo giré mi cabeza para mirar a otra parte. - Mírame ___(tn) - me susurró. Pero no le miré. - Mírame por favor ___(tn), no me gusta que estés así. Por favor... - me dijo buscando mi mirada, le miré. Apoyó sus manos en mis muslos. - ¿No me vas a decir nada?
-No se que decirte, no quiero volver a meter la pata. - le respondí. Alan no me quitaba la vista de encima. Seguía en ropa interior. Los dos.
-Estas muy sexy. - me dijo con media sonrisa. Yo sonreí al escucharlo.
-Gracias, tú también lo estás. - dije mirándole el cuerpo. - Levántate, que no te veo bien. - mentí.
Alan se levantó, estaba en boxers. Muy sexy, pero que mucho.
-No es justo... - me dijo.
-¿El que? - dije sin saber a lo que se refería.
-Tú me estas mirando de arriba a bajo, y yo a ti no. - dijo. Yo reí y me eché para atrás en la cama. - Yo también te quiero mirar de arriba a bajo. - dijo sonriendo picaramente. Yo volví a reír, y me levanté. Él se sentó en la cama lamiendo sus labios.
-Ya esta... ¿contento? - le dije abriendo mis brazos. Alan negó con la cabeza. - ¿como que no?
-Túmbate en la cama ____(tn) - me dijo sensualmente. Se me erizó la piel. Llevamos tiempo saliendo, pero es que cada vez que me toca o que me dice algo bonito, se me forma una cosa en el estómago, es como el primer día en el que le conocí, mariposas de colores vuelan dentro de mi cuerpo cuando se me acerca y me habla. Me tumbó en la cama, boca arriba, Alan sonreía, yo no sabía si sonreír o que hacer, pero le sonreí.
-Tranquila mi amor... - me dijo muy cerca de mi cara. No lo pude evitar y le besé con pasión. Nos separemos y me miró sonriendo.
-Tengo hambre. - salió de su boca. Yo reí.
-Y yo, te comería. - le dije riendo.
-Y yo a ti leona. - me dijo, y me empezó a dar besos por el cuello. Yo reía porque me hacía cosquillas.
-Vamos a bajo anda... - le dije sin mirarlo y sonriendo. Él se estaba levantando.
Bajemos a bajo y abrí la nevera.
Alan me miró con una gran sonrisa en su hermoso rostro.
Nos sentemos en la mesa.
-¿Sabes que? Quiero ver tantos lugares del mundo que con una vida entera no me basta, y por eso deseo la inmortalidad. - le dije jugando con el borde de su bóxer. Él sonrió. Siempre, siempre tiene una sonrisa en la cara, eso me encanta. - Dime algo tú. - le sonreí.
-Vale... - dijo pensando. - Esto no lo sabe nadie. Lloro con películas, libros, series o cómics, y también lo hago por situaciones de la vida real. No lo suelo decir, quiero aparentar ser un tipo duro. - dijo haciendo bromas con sus músculos. Yo reí.
-No eres un tipo duro, eres muy tierno, y eso me encanta. - sonrió. - Me toca. Soy humana, temo a la muerte, pero también tengo miedo a la soledad.
-Conmigo no tendrás soledad, te lo aseguro. - Y me dio un beso en la frente. - Creo en que hay algo después de la muerte, aunque no estoy muy seguro del qué. - dijo Alan.
-Tengo mis sueños e ilusiones, como por ejemplo viajar a algún lugar contigo, y casarme alguna vez con mi alma gemela - le miré. - que me despierte con una sonrisa en los labios y me comprenda cuando nadie más lo haga. Un ser especial con el que experimentar la sensación de ser madre. Y ese ser quiero que seas tú. - le dije mirando y después le besé.
-A mi me encantaría que fueras tú. - dijo muy cerca mio, mientras miraba mis labios. Yo sonreí. - Yo tengo días en los que solamente pienso en llorar, y otros en los que no paro de reírme sin motivo aparente. Y me encanta que te pongas celosa, porque me demuestras que me quieres de verdad.
Le miré y levanté una ceja.
-A mi no me gusta estar celosa, ¿sabes? - le dije. - Por que yo te quiero solo para mi. - le dije acercándome.
-Soy solo para ti... - Me susurró en su boca. Sonreí de medio lado y y asentí. -Te quiero... - me dijo juntando nuestras frentes.
-Yo más... - le dije cerrando los ojos.
Me separé y pensé.
-¿Sabes que me dijeron un día? - Alan negó con la cabeza. - Me dijeron: no olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.
Él sonrió y me miró.
-Me gusta que me digas cosas así. - me dijo acariciando mi mejilla con su mano, y cerré los ojos.
-Shakespeare dijo: Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado. - le dije sonriendo.
-Cierto, y yo las recuerdo todas, y todas son contigo. - dijo él. Yo sonreí.
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