-Me importas mucho, demasiado, ya no pienso en ti como si fueras mi amigo. Te quiero.
-¡Joder!
-¿Que?
-No me digas eso que me pongo mal.
-¿Que quieres, que te mienta?
-La verdad, lo prefiero.
-Pues vale, te odio.
-¡Joder!
-¿Y ahora que pasa?
-Que yo también te odio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario