Capítulo 12:
Él, después de susurrarme esas dos palabras
junto con mi nombre se separa un poco y me coge de la mano, acariciándola.
Esperando que le diga algo. No me salen las palabras, estoy en estado de shock,
aunque sé que debo decir algo. Esas palabras que harán que todo cambie.
-Yo también te quiero, más de lo que piensas. - Me
sonríe, dulcemente. Se va acercando poco a poco, yo también me acerco hasta sentir su respiración junto a la mía, más acelerada
por los nervios del momento. Antes de que ocurra, lo único que veo son sus ojos
azules que ahora ya no transmiten tristeza, al contrario, transmiten felicidad,
cariño. Y eso me gusta, pero más lo que pasa cuando ambos cerramos los ojos y
dejamos que nuestros labios se unan y formen aquel beso que tanto tiempo había
esperado, como aquel te quiero que por fin había llegado.
Después de aquel beso, cuando de nuevo me mira, lo
abrazo.
-Te quiero muchísimo... Tendrías que habérmelo
contado antes. - Le digo mientras apoyo su cabeza en su hombro, cariñosamente.
-Lo intenté pero te desconectaste.
-Cuando me dijiste lo de que te gustaba alguien,
esa persona, ¿era yo? - Le digo sorprendida.
-Claro, ¿quién si no, pequeña?
Le sonrío, él también. En ese momento abren la
puerta de clase.
-¡Llegarás tarde! - Le digo, al acordarme de que él
también entra a las ocho y media.
-Me da igual. En moto llego en un momento, además
prefiero haber pasado este rato aquí contigo que no allí. Vamos, entra que tus
amigas están en la puerta.
-Sí, pero - Le cojo de la mano - No quiero esperar
a mañana para verte...
-¿Nos vemos esta tarde? Si quieres te paso a
buscar. - Me dice formando una sonrisa.
-¡Vale! - Le contesto, más que contenta. - Nos
vemos luego.
-Hasta luego, princesa. - Me da otro beso, esta vez
más corto pero igual que el otro, inolvidable.
Él se pone el casco y sube a la moto. Me vuelve a
acariciar la mano antes de irse y yo le sonrío. Travis separa su mano de la mía
y arranca la moto, puedo escuchar de nuevo un te quiero dirigido hacía mi, su
mirada, ahora clavada en mi, espera una respuesta.
-Y yo, ¡lo sabes! - Le grito un poco para que me
escuche, sin borrar mi sonrisa.
Ahora mirando la moto, arranca. Alejándose
rápidamente. Me giro y me dirijo hacía la puerta donde, Tamara y Miriam, me
esperan. Nerviosas, pero sobretodo intrigadas, ¡madre mía si están intrigadas!
Han venido corriendo a abrazarme en el momento en que me he girado después de
que Travis se fuera.
Mientras subimos las escaleras se lo explico todo,
ellas hacen comentarios como: "¡Uala tía!" o "¡Qué suerte! Y sobre
todo, el que no podía faltar... El de Miriam:
-¡VES COMO TE DIJE QUE HABRÍA LÍO!
Y, ahora, por una vez, tenía que darle la razón.
Aunque, lío, lío, no había sido pero se me había declarado en un momento que no
me esperaba y... ¡________, quieres parar ya de poner peros y pegas!
Te gusta, le gustas, le quieres y te quiere, ahora sí
que tienes suficientes razones como para saber que estás completamente
enamorada de Travis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario