Capitulo 6:
Las demás clases se me hacen eternas. Las cinco menos diez, suena el timbre. ¡Por fin! Me encanta ese sonido, sobretodo a estas horas. ¿Y a quién no? Recojo las cosas y salimos Tamara, Miriam y yo de clase. Mientras bajamos las escaleras vamos hablando.
-Bueno y que _____, ¿Cuándo lo vas a ver de nuevo? - Me pregunta Miriam empezando a bajar los escalones. Yo la sigo algo extrañada ya que, a ella, no se lo había explicado aún. Aunque sé que lo hubiese hecho igualmente, al igual que con Tamara.
-Pues... mañana. - Digo con una sonrisa en los labios, involuntaria.
-¡Uy, esa sonrisita! Te gusta, ¿verdad?
-¡Otra con lo mismo!
-¡Pero es que es verdad ______, haber si nos haces caso! - Reclama Tamara.
-Hoy las clases se me han echo eternas...
-Como cambia de tema, eh Miriam...
-Eso, no cambies de tema. ¿Hay lío o no hay lío?
Miriam... Siempre tan directa, tan nerviosa, pero cariñosa a la vez. Tan ella. Es única, bueno, son únicas. Sin ellas no sería nada. Miriam y Tamara son las únicas que saben lo que me pasa y lo que necesito. No sé que haría si me enfadase con ellas, no sería la misma.
A ver, a mi él me gusta. Bueno… No lo sé. ¿De que sirve enamorarse de alguien si ese alguien no te quiere? Estoy hecha un lío. Es un chico encantador y cuando me a dicho lo de que tenía unos ojos preciosos… Me a dejado… Como decirlo… Ah, sí; enamorada.
-______, ¡te has quedado empanada! ¿Hay lío o no hay lío?
-¿Que...? ¡No, no lo hay tonti! - Me había quedado muy empanada como mi primo con la tele, pues lo mío es lo mismo, a diferencia de que mi distracción en ese momento no era la televisión, era él.
-¿Seguro? - Dicen las dos a la vez.
-Seguro. - Les respondo, mintiéndoles.
-Pues mientes fatal. – Dice Tamara.
-Eso. – Se une Miriam.
-No os miento, digo la verdad. – Intento disimular.
-Somos tus amigas, no deberías mentirnos. – Dice Tamara.
-Y no os miento, enserio.
-Eso ya lo veremos cuando veamos como es tu príncipe.
A Miriam a veces se le va la cabeza. ¿Mi príncipe? Os juro que yo no soy como ella. Ella es un poco loca, nerviosa, amistosa. Y yo soy tranquila (¡cuando quiero!), a veces tímida… O a lo mejor soy como Tamara. Que no se parece ni a Miriam ni a mi, simplemente está en el medio. Y ahora pienso, ¿Le gustará a Travis como soy yo, o debería cambiar?
-Bueno y que _____, ¿Cuándo lo vas a ver de nuevo? - Me pregunta Miriam empezando a bajar los escalones. Yo la sigo algo extrañada ya que, a ella, no se lo había explicado aún. Aunque sé que lo hubiese hecho igualmente, al igual que con Tamara.
-Pues... mañana. - Digo con una sonrisa en los labios, involuntaria.
-¡Uy, esa sonrisita! Te gusta, ¿verdad?
-¡Otra con lo mismo!
-¡Pero es que es verdad ______, haber si nos haces caso! - Reclama Tamara.
-Hoy las clases se me han echo eternas...
-Como cambia de tema, eh Miriam...
-Eso, no cambies de tema. ¿Hay lío o no hay lío?
Miriam... Siempre tan directa, tan nerviosa, pero cariñosa a la vez. Tan ella. Es única, bueno, son únicas. Sin ellas no sería nada. Miriam y Tamara son las únicas que saben lo que me pasa y lo que necesito. No sé que haría si me enfadase con ellas, no sería la misma.
A ver, a mi él me gusta. Bueno… No lo sé. ¿De que sirve enamorarse de alguien si ese alguien no te quiere? Estoy hecha un lío. Es un chico encantador y cuando me a dicho lo de que tenía unos ojos preciosos… Me a dejado… Como decirlo… Ah, sí; enamorada.
-______, ¡te has quedado empanada! ¿Hay lío o no hay lío?
-¿Que...? ¡No, no lo hay tonti! - Me había quedado muy empanada como mi primo con la tele, pues lo mío es lo mismo, a diferencia de que mi distracción en ese momento no era la televisión, era él.
-¿Seguro? - Dicen las dos a la vez.
-Seguro. - Les respondo, mintiéndoles.
-Pues mientes fatal. – Dice Tamara.
-Eso. – Se une Miriam.
-No os miento, digo la verdad. – Intento disimular.
-Somos tus amigas, no deberías mentirnos. – Dice Tamara.
-Y no os miento, enserio.
-Eso ya lo veremos cuando veamos como es tu príncipe.
A Miriam a veces se le va la cabeza. ¿Mi príncipe? Os juro que yo no soy como ella. Ella es un poco loca, nerviosa, amistosa. Y yo soy tranquila (¡cuando quiero!), a veces tímida… O a lo mejor soy como Tamara. Que no se parece ni a Miriam ni a mi, simplemente está en el medio. Y ahora pienso, ¿Le gustará a Travis como soy yo, o debería cambiar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario