No hay nada más hermoso que mirarte a los ojos cuando dices que me echas de menos, cuando me besas y repites que me quieres... Estamos pendiendo de un hilo, tú, yo, nosotros. Duele dejarte, alejarme y que te alejes; pero más duele no encontrar la forma de ser feliz a tu lado. ¿Cuántas veces debemos intentarlo para darnos cuenta de que, quizás, ¿no somos el uno para el otro?
No hay comentarios:
Publicar un comentario